Los piratas de quinto

Un día, los alumnos de quinto, nos fuimos a un pueblo donde había piratas. En el autocar no parábamos de cantar y chillar superfuerte. El pobre conductor casi se mareaba…
Cuando llegamos, vimos a un pirata que nos dijo que si queríamos jugar con él, y le dijimos que sí.
Fuimos al río, a los alrededores del pueblo, a las montañas, pero había algo raro. Se notaba un ambiente seco, fantasmagórico y se oían unas vocecitas que susurraban… Nos dio mucho miedo y salimos corriendo en busca de la salida. De pronto vimos una cruz roja en el suelo y a su lado habían unas palas viejas con las que decidimos cavar. No encontrábamos nada y estábamos supercansados, pero por no perder la ilusión, seguimos cavando. Por fin encontramos un cofre en el que había oro, diamantes, perlas, coronas, joyas, monedas y… ¡un montón de dinero! Nos repartimos cien euros cada uno y nos lo gastamos todo en videojuegos, chuches, juguetes , refrescos… Nos fuimos todos a jugar a la consola y jugamos tanto que nos dolían los pulgares y también la barriga de tanto comer chuches. La felicidad no hizo olvidar las voces de aquel horrible lugar.
Al acabar, nos fuimos corriendo a contárselo a nuestra profesora. Ella  empezó a reírse pero no sabíamos por qué. Nos contó que el dinero era de mentira y que todo fue un montaje:

¡El pirata era nuestro profe de educación física!