El léon filomeno y su amigo almendruco

El léon filomeno y su amigo almendruco

En una selva muy, muy lejana, ocurrió algo muy curioso.
Vivian dos le leones muy amigos. Filomeno grande, fuerte e inteligente. Y Almendruco también grande y fuerte, pero un poco borrico y despistado.
Filomeno siempre vigilaba a su amigo, para que no le ocurriera nada ni metiera la pata.
Eran dos leones muy extraños, porque ellos no comían carne, sólo comían frutas y verduras.
Un día fueron a correr por la selva y cuando volvían a casa Almendruco dijo, quiero ir yo delante para dirigir. Filomeno le dio la oportunidad de ir el primero.
Pero Almendruco se despisto y se perdieron. En vez de ir a casa llegaron a un pueblecito que estaba perdido en medio de la selva
Filomeno pregunto: ¿Dónde estamos? Y Almendruco dijo: no lo sé, ¿por qué no le preguntamos a alguien?
Todos los habitantes del poblado salieron con arcos y flechas.
Entonces Almendruco dijo. ¿Por qué no nos cómenos a unos cuantos?
Filomeno respondió. Es que nunca aprenderás que nosotros no comemos personas sino frutas y verduras.
Un niño que salió de entre todas las personas y les dijo que si no venías a comernos que hacéis por aquí.
Es que el tonto de mi amigo en vez de ir a casa se ha perdido y hemos llegado hasta aquí. Respondió Filomeno.
Uf que hambre tenemos dijo Almendruco
Entonces los habitantes del poblado les trajeron frutas y verduras.
Después después de comer se fueron a casa. Está vez diría Filomeno.
Cuando llegaron a casa de tan cansados que estaban se durmieron fácilmente.
Y esta es la increíble historia de Filomeno y Almendruco.
Fin